La vida de hoy en día, tan agitada y apresurada, ocasiona en gran medida una reducción del tiempo dedicado a la realización de tareas del hogar, entre ellas, una de las más importantes que es cocinar. Actualmente, contamos con numerosos avances tecnológicos que, en muchos sentidos, nos facilitan la vida, así como con alimentos que se han desarrollado para ayudarnos en el día a día.

De esta forma, podemos incluir los alimentos precocinados y congelados como ayuda, ya que, al estar preparados, hacen que la tarea de elaborar las comidas en casa sea muy fácil y rápida. Además, existe una gran variedad de ellos por lo que, las opciones, son muy numerosas y, haciendo referencia a aquellos alimentos que están congelados, nos permiten preservar sus buenas condiciones durante bastante más tiempo, pero, si hacemos balanza de los pros y contras de los congelados frente a los alimentos frescos, estos últimos ganan la batalla con creces.

Así pues, algunas de las considerables desventajas de los congelados pueden ser un sabor aceptable pero, ni de lejos, un sabor casero, un precio bastante superior al de los alimentos frescos, un alto contenido en grasa y del tipo trans (perjudicial para la salud y muy dañina para el corazón), abundantes aditivos, potenciadores de sabor, conservantes, calorías y sal, en comparación con su versión casera y fresca.

La pizza congelada, por ejemplo, es una de las opciones más demandadas y, se estima que, en prácticamente la mitad de nuestros hogares, se consume al menos una vez a la semana. Sin embargo, las pizzas congeladas, en comparación a una pizza que podamos preparar nosotros mismos, tiene considerablemente más sal, más del doble de grasa, una masa excesiva e ingredientes generalmente muy escasos. No nos paramos a pensar en todo esto, y, normalmente, no nos planteamos hacer nuestra propia pizza pero, lo cierto es que es una tarea verdaderamente sencilla que no nos tomará tiempo en exceso.

Por tanto, la mejor solución es evitar en la medida de lo posible el consumo de alimentos congelados y precocinados, sobre todo en la alimentación de nuestros hijos ya que no están aconsejados nutricionalmente; su consumo puede darse de manera muy esporádica pero jamás como costumbre. No obstante, la mejor opción, tal y como hemos indicado, es preparar tu propia versión casera ¡más sana e infinitamente más rica!

Por todos estos motivos, vamos a enseñarte esta facilísima receta de pizza casera muy sana y divertida para los peques, además, puedes contar con ellos en su elaboración.

¡Atrévete a prepararla y destierra la versión congelada!

 

Ingredientes para 4 personas:

Para la masa:

  • 400g de harina
  • 200ml de agua
  • 20g o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  •    1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de levadura (opcional)
Para la pizza:

  • Deja volar la imaginación de tus hijos
  • Aprovecha para introducir algunas verduras que no gusten mucho
  • Escoge los ingredientes y las cantidades a tu gusto

 

Preparación:

  1. En un bol, añadimos la harina junto con la sal y la levadura (opcional). Hacemos un hueco en la harina y añadimos el agua y el aceite de oliva.
  1. Amasamos bien todos los ingredientes con las manos (más divertido para el niño, ¡será casi como jugar con plastilina!) hasta obtener una masa homogénea que no se pegue en las manos o en la mesa. Tapamos la masa con un trapo y la dejamos reposar unos minutos (hasta que aumente de tamaño).
  1. Dividimos la masa en más o menos trozos, según el tamaño que queramos las pizzas (1 ó 2 pizzas grandes para todos o pizzas pequeñas individuales).
  2. Estiramos la masa a nuestro gusto con la ayuda de un rodillo sobre la mesa de cocina previamente espolvoreada de harina.
  1. Colocamos la pizza sobre un papel de horno y ponemos los ingredientes escogidos.
  1. Horneamos la deliciosa pizza en el horno previamente precalentado a 200°C.

Una vez salga del horno lo único que queda es disfrutarla toda la familia unida pues existen pocas cosas que nos aproximen tanto a los nuestros como el hecho de compartir una pizza, y más, si es casera ¡verás lo orgulloso que se siente tu hijo de haber cocinado algo tan sabroso! Y tú de que te haya ayudado tu pequeño chef ¡el próximo regalo que te pida será un gorro de cocinero!

Como consejo, para que la cena sea perfecta para los más pequeños, pueden acompañarla con un refresco bajo en azúcar, totalmente apto para ellos ¡pasaréis una velada insuperable!

 

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