¿Sabías que hacia los 10 meses empieza el miedo en los niños? Es a esa edad cuando toman conciencia de la separación de sus padres. Ya no están seguros que cada vez que nos vamos, volvamos. Los adultos nos encontramos sorprendidos por esta inesperada circunstancia ya que hasta entonces, es muy probable que no nos hayamos dado cuenta de que están pasando por eso. 

Unos meses después podrían comenzar los “terrores nocturnos” en los que podremos ver lloros, gritos, movimientos, pero en los que debemos mantener la calma, ya que el pequeño no va a recordar nada.

El problema llega cuando el niño empieza a crecer y surgen miedos como ir al baño solo, atravesar el pasillo, quedarse en una habitación sin nadie más. Desde nuestra perspectiva de adultos, sus razones al miedo, pueden parecer muy inocentes: oscuridad, ruidos que no identifican, pistolas, ladrones, asesinos, bombas, etc., pero para ellos son una posibilidad real y terrorífica.

Para que puedas ayudar a tus hijos, entenderles y que se sientan mejor, te dejamos con 7 consejos a tener en cuenta:

1. Jamás una burla

Por favor, nunca os burléis del miedo que pueda tener vuestro hijo y tampoco permitáis que otros adultos o niños bromeen sobre este tema. El adjetivo “miedoso” como cualquier otro que lo adjudiquemos va a acompañarle en su desarrollo y estoy segura de que no querrás que acabe siendo una manera de explicarse a sí mismo ante cualquier circunstancia de la vida.

2. Una pequeña luz

Si tu hijo duerme ya en su propia habitación y te dice que tiene miedo, habla con él e intenta que te cuente de qué, pero piensa que aun consiguiendo verbalizar sus preocupaciones los niños no tienen recursos intelectuales y emocionales para poder enfrentarse a ese sentimiento así es que quizás ponerle una luz pequeña, sea la solución para él.

3. Tu compañía

En caso de que tu hijo duerma todavía contigo, no le dejes solo, acuéstate con él hasta que se haya dormido. Es verdad que en el día a día quedarnos hasta que se duerma puede ser muy difícil, pero no debemos olvidar que el niño está sufriendo, no es que dependa demasiado de nosotros, no es que quiero llamar la atención, es que tiene miedo.

4. Stop imágenes terribles

No dejes que vea libros, videos de YouTube o películas de miedo. Incluso yo no le dejaría ver el telediario. Mi sugerencia es que seas tajante con este tema. Piensa que incluso nosotros como adultos, nos vemos afectados por imágenes que se quedan para siempre en nuestra memoria, y los niños son materia sensible, así es que es nuestro deber defenderles de tanta saturación de noticias espeluznantes.

5. En el día a día

Te adelanto que vas a pasar momentos agobiantes: quizás toca hacer la cena de los mayores, arreglar algo de la casa o sencillamente ya no puedes con tu cuerpo por el cansancio, pero tu hijo sigue demandando tu compañía. No lo hace adrede. Está sufriendo. Tu compañía es un bálsamo para él.

6. No fomentar el  miedo

Por nuestra parte creo que sí que hay algo que podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a tener menos miedo y es fomentar la confianza en sí mismos no criándolos en un ambiente en el que esté presente para todos, en forma de cosas terribles que pueden pasarles a ellos o a nosotros. Es verdad que ocurren, pero no debemos permitir que ese miedo adulto acabe haciendo de ellos niños con miedos creados.

7. Ayuda profesional

El miedo de los niños es algo que se va calmando con el tiempo, no obstante, y en caso de que sientas que la situación se está yendo de las manos, no dudes en pedir ayuda a una terapeuta infantil. 

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