Seguro que has notado que todo cuanto llama la atención de un niño hace que el pequeño lo quiera tocar. Es lógico, ya que ellos están descubriendo un mundo nuevo, y lo hacen a través de todos sus sentidos. Es decir, observan, huelen, escuchan, prueban… Y por supuesto, tocan. Por eso una mesa sensorial es un complemento ideal para tus hijos. Pero, ¿sabes qué es exactamente? Vamos a descubrirlo.

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Qué es una mesa sensorial

Una mesa sensorial es un espacio que se crea para que los pequeños interactúen, potencien sus sentidos, prueben cosas y jueguen. Por ello suele tener forma de mesa, aunque también se añaden en su superficie algo hendida recipientes donde introducir materiales, herramientas y cuanto queramos subir para que el chico experimente.

Una mesa sensorial tiene su máximo sentido en niños de 1 a 5 años, que son los que más disfrutan con ella. No obstante, a partir de los 6 años también puede ser útil, aunque ya habrá que complicar las cajas sensoriales que usemos en ella. De todas formas, es necesario que tenga siempre la supervisión de un adulto, sea educador, familiar, etc.

Ventajas del uso de una mesa sensorial

Usar una mesa sensorial con los niños es una buena idea sí o sí. De hecho, aporta muchas ventajas para el correcto desarrollo de los pequeños. Por eso vamos a ver algunos beneficios de los que disfrutará tu hijo:

  • Es magnífica para desarrollar la motricidad. Dado que sobre la mesa añadirás una caja sensorial, herramientas, arenas, plastilinas, etc., el chico tocará, se moverá, construirá, destruirá, jugará…
  • Mejora su concentración e imaginación. Lógicamente, mientras construye y juega, va a estar concentrado en lo que hace, va a imaginar qué fabricar, va a buscar nuevos horizontes a su creatividad y diversión.
  • Es una actividad muy terapéutica para el chico. Favorece su tranquilidad, se relaja mientras juega, disfruta en calma y soledad, o en equipo, según si la usa solo o en compañía…
  • Le sirve para tocar y trastear diversos tipos de materiales. Así se familiariza con plastlinas, arenas, etc.
  • Es muy divertida. Obviamente, nada de esto serviría al 100% si las mesas sensoriales no fuesen muy divertidas. Ya sea que le añadas tú el material o incluso que el propio niño lo escoja, seguro que se lo pasa pipa mientras experimenta y se desarrolla a la vez que lo disfruta en grande.

Cómo conseguir una mesa sensorial para niños

Conseguir una mesa sensorial para tu pequeño es en realidad muy sencillo. Puedes comprarla si lo prefieres, o podrás optar por la técnica del DIY, es decir, hacerla tú mismo.

Comprar una mesa sensorial

Si no te quieres complicar mucho o no tienes tiempo, puedes comprar una mesa sensorial. Se pueden encontrar en muchas tiendas, especialmente infantiles, como Imaginarium. Pero también podrás buscarla online en ecommerces como Amazon. Suelen costar de 15 euros en adelante según el tamaño, materiales de fabricación, etc.

Mesa sensorial DIY

Y por supuesto, también podrás fabricar tú mismo la mesa sensorial bajo la práctica del DIY. En este caso no hay reglas particulares, más que sea segura y compacta.

mesa-sensorial

Para fabricar una mesa sensorial casera necesitas los materiales y poco más. Es decir, si la vas a fabricar en madera, solo necesitas las patas y tableros. Luego une todo como si fuese una mesa de dos módulos y pega con una cola de calidad o clavos. Pero asegúrate de que nada sobresale y está bien pulida para evitar que el pequeño se haga daño.

No obstante, con otros materiales también podrás fabricar mesas sensoriales excelentes. Por ejemplo, usando un fregadero. Tapa los desagües, añade las patas, que pueden ser de madera, de hierro, tubos, etc., y la tendrás en poco tiempo preparada para que los niños jueguen y practiquen sobre ella.

Podemos observar que casi cualquier material puede ser muy útil para crear este tipo de mesas infantiles. Luego, añade sobre la misma cuanto quieras para que el chico juegue, se emocione y aprenda. Papel, celofán, pinceles, arenas, productos de comida como harina, azúcar, alubias… Esponjas, fieltros, flores, frutos, semillas… Todo es perfecto sobre la mesa sensorial.

Verás que la mesa sensorial estimula principalmente el tacto del niño, pero también los demás sentidos. Así pues, prepara actividades con los chicos y poneros a descubrir el mundo mientras os reís y disfrutáis a lo grande.

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