La endrina, también conocida como arañón o ciruela silvestre, proviene de la planta medicinal del endrino y ha sido utilizada desde la antigüedad con fines tanto medicinales como alimenticios. Así pues, se trata de una baya silvestre al igual que las moras, las frambuesas, las grosellas y los arándanos. Este fruto, de forma oval y un color entre morado, azul y negro, es muy apreciado también gracias a otro uso muy extendido: la elaboración del licor del pacharán, el cual se consigue mediante la maceración de las endrinas para la obtención del alcohol. La endrina cuenta asimismo con numerosas e importantes propiedades nutricionales, y, por este motivo, es interesante introducirla en la alimentación de los niños, al igual que ocurre con el resto de las frutas del bosque.

 

Beneficios y propiedades nutricionales de la endrina

Este magnífico fruto silvestre destaca por su bajo contenido calórico y en grasas, así como por su bajo aporte de hidratos de carbono. La endrina también es rica en vitamina C, un nutriente esencial con acción antioxidante que interviene en la formación del colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de ayudar al sistema inmunológico en la prevención de infecciones, favorecer la absorción del hierro y retrasar el envejecimiento celular.

Las endrinas son, de la misma forma, una buena fuente de fibra, por lo que, mejoran considerablemente el tránsito intestinal, así como de potasio, hierro, calcio y ácidos orgánicos. No obstante, lo más característico de este fruto es su abundancia de pigmentos naturales llamados antocianos y carotenoides, también de acción antioxidante que, además, son los responsables de otorgarle su color morado-azulado, de hecho, las endrinas, son una de las principales fuentes de estos pigmentos en la alimentación humana y son vitales para neutralizar la acción de radicales libres nocivos para el organismo, lo cual es especialmente relevante para nuestros pequeños. Podemos destacar, a su vez, que este tesoro de alimento contiene potasio, imprescindible para una actividad muscular normal, previene el cáncer, la anemia y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y degenerativas.

En definitiva, te recomendamos que, además de darle a tu hijo endrinas de postre como fruta en sí, te animes a preparar la sencilla y deliciosa mermelada casera que te presentamos a continuación, ya que se trata de una alternativa magnífica frente a las mermeladas industriales, normalmente con un alto contenido en azúcar y poquísima fruta natural. ¡La reina del bosque hecha mermelada!

 

Mermelada de endrinas

Ingredientes:

  • 1kg de endrinas maduras
  • 500g de azúcar
  • zumo de un limón exprimido
  • ½ – 1 vaso de agua

 

Preparación

  1. Limpiamos bien las endrinas maduras.
  2. En una cazuela añadimos las endrinas, el azúcar, el zumo de limón natural y, por último, el agua y la ponemos a hervir a fuego lento durante 30-40 minutos, o, hasta que la mermelada tenga el punto de espesor deseado. Mientras se va cociendo, vamos removiendo de vez en cuando. Con la tarea de remover puede ayudarte tu pequeño y quedará fascinado con la densidad cambiante ¡será todo un espectáculo para él!
  3. Como el hueso de las endrinas es grande, lo más fácil es quitarlos una vez hecha la mermelada. Para ello, pasamos la mermelada por un colador de agujeros bastante grandes y con la ayuda de una cuchara apretamos para extraer el máximo de mermelada y dejando los huesos en el colador y ¡listo! Te aconsejamos que la dejes enfriar y la guardes en un tarro hermético para su óptima conservación.

¡Tu mermelada está preparada para ser degustada!

Como habrás podido ver, se trata de un receta facilísima y bastante rápida que os aseguramos encantará a toda la familia, especialmente a los más pequeños. No volverás a comprar mermelada industrial ¿aceptas el reto?

 

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