¿Por qué crees que tienes que decirle a un niño ‘háblame bajito’? Es normal que nuestros pequeños, en su mayoría, tengan tendencia a gritar. Es mucha la energía que acumulan en sus cuerpecitos en desarrollo, están descubriendo el mundo a su alrededor y su misma vida es una aventura apasionante y continuada. Ahora bien, el volumen de su voz, constantemente elevado, puede acabar con tus neuronas y tus nervios hechos mantequilla derretida. Pero no te preocupes, porque tiene solución.

No es agradable criarse o vivir en un ambiente de gritos y locura constante. Pero si no tenemos cierto control sobre la situación, y si hay en el hogar hay varios niños será peor, ten por seguro que la tendencia natural será a los chillidos, los llantos y las peleas sin fin. Pero si somos firmes, explicativos, constantes y consistentes, lograremos mejorar el clima para que el volumen de vuestra casa sea la envidia de todo el vecindario.

 

Cómo decir al niño ‘háblame bajito’

Hoy vamos a aprender a decirle al niño: ‘cariño, háblame bajito, que te voy a escuchar igual‘. Eso sí, no esperes que surta efecto a la primera ocasión. Este es un trabajo que requiere constancia y paciencia. Al final, verás tu esfuerzo recompensado, ¡no lo dudes!

 

Predica con el ejemplo

Como padres, somos el espejo donde se miran nuestros niños. Si nos ven hacer algo mal, entenderán que ellos también están capacitados para hacer lo mismo, pues lo han visto en sus papis. Así que lo primero de todo, y no solo para bajar el volumen de la voz del peque, si no para cualquier cosa, es predicar con el ejemplo.

Así pues, ¿de qué servirá decir al niño ‘háblame bajito” con voz en grito? Ten por seguro que no tendrá ninguna utilidad. Si el chico se cría en un ambiente de chillidos y tono elevado de forma constante, ese será su baremo para medir los decibelios de las palabras que saldrán de su boca. Y como peque, si está enfadado, alegre o jugando, todavía pueden subir un par de escalas más.

Además, estudios como el llevado a cabo por la Universidad de Wisconsin demuestran que los niños prestan mucha atención a la voz y la forma en que se comunican los padres. Así que ya sabes, tú eres su primer ejemplo, háblales bajito.

hablame bajito

 

Muestra indicaciones claras

Emparentado con el punto anterior, es más útil mostrar al niño el tono de voz que te gustaría que emplee a decir el clásico ‘no me hables tan alto’ o ‘deja de gritar’. Si el peque tiene una indicación clara, entenderá e interiorizará mucho mejor qué queremos exactamente de él.

 

Déjale gritar de vez en cuando

Los niños están cargados hasta arriba de energía. Como es lógico, han de soltarla en algún momento o se acumulará y será muy negativo para ellos. Así pues, habilita todos los días un rato para que salgan a la calle o al parque y permite que griten, corran, jueguen y se cansen hasta que ya no puedan más. Es la mejor medicina para que tu niño hable más bajito el resto de la jornada.

 

Hay que estar siempre al quite

Es normal que el niño, al emocionarse o sentirse excitado, tienda a elevar el tono de voz. En realidad, es algo que nos pasa a todos. Pero es en esos momentos cuando educadamente y con cariño, tenemos que recordarle que rebaje el nivel, pues se le escuchará perfecto de la misma forma.

 

Premia sus avances

Como no, el refuerzo positivo es excelente para educar a los niños. Así pues, cuando el chico hable en voz baja por sí mismo, también tendrás que estar al quite para darle una buena y sentida felicitación. Si él ve que lo hace bien y que sus avances tienen recompensa, tendrá más interés en seguir progresando. Y recuerda que este consejo no solo sirve para que hable más bajito, también los podrás implementar en todo. Dale la enhorabuena cada vez que se esfuerce. Más allá de que lo haga perfecto, hay que premiar el trabajo del pequeño.

Ya ves que decirle a tu pequeño ‘háblame bajito’ no es nada complicado. De hecho, es más bien sencillo. Así, ambos podréis desarrollar vuestra relación en un ambiente más relajado y flexible donde todos seréis felices y plenos.

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