¿Qué son los piojos?

Los piojos son pequeños animalitos de seis patas, que llamamos parásitos por que se alimentan de nuestra sangre. Es importante aclarar que estos no transmiten enfermedades y sólo viven en las personas. Hay diferentes tipos de piojos, pero los piojos de la cabeza (Pediculus capitis) son los que representan el problema más común entre los niños.

 

¿Cómo se transmiten?

Los piojos se transmiten principalmente por el contacto directo de cabeza con cabeza, o por contacto indirecto al compartir gorras, diademas o peines con otros niños que padezcan el problema. Ésta es la razón por la cual los niños son los más afectados. Hay que aclarar que los piojos ni saltan ni vuelan, pero eso sí, caminan muy rápido y aprovechan la oportunidad para buscar cobijo cerca del cuero cabelludo de un ser humano, en donde encontrarán el calor y el alimento que necesitan para su ciclo de vida.

Su contagio se produce cuando la cabeza o los cabellos de la persona infectada entran en contacto con una que no lo estaba, o también puede suceder al compartir un peine, cepillo, gorra…

Es importante, sobre todo en época escolar, revisar a los niños y prestarles atención en caso de que se quejen de que les pica la cabeza.

 

¿Cuándo son más frecuentes?

Los piojos están presentes durante todo el año. Ahora bien, está comprobado que los piojos buscan y requieren del calor para reproducirse y la temporada de calor parece acelerar su proceso de reproducción. Asimismo, durante la época escolar, es más fácil la transmisión, el contagio.

 

Ciclo de vida de los piojos

Por cada cabeza suele haber una media de 5 a 10 piojos, que ponen 10 huevos (liendres) cada día. Una vez que la liendre se pega, pasa dos días como huevo y en unas dos semanas se convierte en adulto (piojo).

Tratar el problema es sumamente necesario, los piojos se alimentan de la sangre que ingieren, pero lo peor de todo es que sólo uno en un período de un mes es capaz de poner hasta 100 huevos.

Las liendres se encuentran adheridas firmemente a la raíz del pelo. En ocasiones se llegan a confundir con caspa, lo que hace que nos resulte mucho más difícil distinguirlas a no ser por los picores y el cosquilleo que sentimos en nuestras cabezas cuando tenemos una infestación de este tipo. Llegando incluso a producirnos lesiones en el cuero cabelludo por el efecto de rascarnos.

 

Lo primero: la prevención

A pesar de que los piojos sólo sobreviven en las cabezas de los humanos, hay que tomar medidas preventivas como no intercambiarse coleteros o peines, por si fuera el caso de que hubiera un piojo vivo al que no le importe cambiarse a otra cabeza.

 

Combatir los piojos con métodos naturales

Aceite de árbol del té

El aceite esencial de Árbol del Té es muy eficaz para combatirlos. Este aceite esencial nos ayudará tanto a prevenir como a eliminar los piojos.

Es originario de Australia. Los aborígenes de este país lo han utilizado por sus numerosas propiedades (antiséptico, fungicida…) desde hace cientos de años.

El aceite de árbol del té se obtiene por destilación en alambique de sus hojas frescas. Es un aceite incoloro o ligeramente ámbar pálido con un olor intenso característico.

Podéis echar unas gotas en un champú neutro. Añadir al champú (colocado en la mano) unas gotas de Aceite de árbol de té (en 100 ml. de champú echar de 5 a 15 gotas de aceite esencial) y lavar el cabello. Envolver el cabello con una bolsa de plástico. Enjuagar el cabello y a continuación pasar el peine liendrero.

También dispones de champús específicos para combatir los piojos. Estos champús deben contener entre sus ingredientes aceite de árbol del té y otros aceites esenciales y extractos de plantas como el tomillo, el orégano, la lavanda, la canela, la corteza de limón que actúan sinérgicamente contra los piojos y las liendres.

 

La liendrera

Consiste en pasar el peine liendrero en la bañera o ducha peinando tras haber lavado el pelo con un champú adecuado para estos casos, y haciendo hincapié detrás de las orejas y en la nuca.

El uso de una liendrera es un factor decisivo para alcanzar el éxito en la eliminación de piojos y liendres; de hecho, es prácticamente imposible eliminar todos los parásitos sin este peine especial. Las liendreras pueden ser de plástico o de metal. Los peines metálicos acostumbran a tener dientes finos apenas separados y pueden ser más efectivos a la hora de remover los piojos y destruir las liendres.

Después de lavar el pelo con el champú preparado para estos casos, se aplica suavizante en el pelo y se pasa la liendrera todas las veces que haga falta hasta que no quede ni rastro de piojos y liendres. El suavizante es muy importante porque hace que no duela el paso de la liendrera y que los parásitos se desprendan con facilidad. Se deberá repetir al día siguiente y algún día más por si acaso.

Tradicionalmente se ha empleado el vinagre en este tipo de infestaciones. Hoy sabemos que no posee poder insecticida, sino que en realidad facilita que se desprenda la liendre al debilitar el pegamento que utiliza para adherirse al pelo. Sin embargo, los expertos coinciden en afirmar que la mejor extracción es la manual, con los dedos o con la liendrera. Las liendres que son desprendidas del cabello pierden su capacidad para volverse a adherir al pelo.

 

Limpiar la ropa de los piojos

Si bien los piojos no sobreviven más de 48 horas fuera del cabello, algo muy importante para erradicar el problema es tratar también los lugares donde se pueden haber depositado las liendres. Se deberá limpiar la ropa como las capuchas, cuellos de abrigos, gorros, etc. así como cambiar la ropa de cama y lavarla.

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